jueves, 3 de noviembre de 2016

UN TROCITO DE TARTA


carminha nieves




Todos los días, si estamos atentos, aprendemos algo.  En los otros, está todo. Nuestros sueños, pensamientos, recuerdos, certidumbres, espejos de retazos de nuestras vidas. Desahogos,  quejas, maneras de vivir tan distintas e extrañas, así paso un poco de mis noches en la cafetería escuchando, un grupo de conocidos solamente somos, pero todos sentimos soledad e así juntos, la olvidamos.
Solamente dos horas, inmensidad de aprendizaje, sin maldad, sin lastimar a nadie comentamos acontecimientos de otros.
Es bueno, enriquecida en mí aprender constante, vengo para casa, intentando comprender a los demás.
Extraño es  como a  personas que conocemos no hace mucho tiempo, ponemos nuestro sentir sin mentiras y mostramos la dureza, la frustración, alegría, dolor, todo lo exponemos. Sin querer, sin darnos cuenta, ayudamos y somos ayudados. Es bueno. Es  algo que todos debíamos hacer.
En tiempos de antaño era normal  haber tertulias,  hoy  casi nadie las tiene,  cambiaran los hábitos, pero por felicidad, aun las tengo. Como Jesús entre doctores me siento, saben más que yo, pues son  todos  personas cultas, íntegras que viene de atrás con su vivencia, me la regalan, sin saberlo.
Los libros, mis compañeros de siempre, me han enseñado mucho, pero tienen siempre un poco de fantasía, normal, he leído miles, noches leyendo, me gustaba. Pero, oír ver en las fisionomías, lo que siente mientras hablan es distinto. Es mucho mejor.
Compartir nuestro tiempo con los demás  aunque sea poco, hace bien,  se habla de todo, desde política, hasta una pieza de teatro. Se habla de nuestra niñez, de la Familia, de amigos que ya se fueran, peripecias, coincidencias, una mezcla tan rica de contenido, que para mí es cerrar el día con llave de oro.

Resultado de imagen de un trocito de tarta


Por felicidad, soy abierta y sin querer, tengo una manera  tan sencilla de ser, que donde esté siempre termino  hablando con  todos y es curioso, no tienen edad específica, desde jóvenes  a mayores, sin distinción de estatuto social, al final quedamos casi amigos.
Es bueno cuando pasamos, ser saludados por gente, que del nada son parte de nuestra vida.
Lleno mi vida, con cosas que a algunos parecen   tonterías, no me importa, siento felicidad si alguien tiene el semblante cargado de preocupaciones y al final se marcha con una sonrisa.
Sin darme cuenta quizá quiera abrazar el mundo con un abrazo de amistad, oh quiera ser el mundo y que él me abrace, tanto da, si me siento útil e viva.
Dime tu que tuviste la bondad de leer, no me conocés, ¿verdad? E me has dado un poco de atención, seguro que no sabes el porqué. Pero ya tienes algo que criticar, en el buen sentido de la palabra e por minutos has pensado en mí.
Así somos, mezcla de curiosidad, por los otros. De donde sale la amistad, amor y alegría.
Es mi cumpleaños,  de mi tarta gigante un pedacito te regalo mundo triste e bello, donde todos podemos tener felicidad, si el hombre lo deja.
Oporto, 21 de Abril de 2013.

carminha nieves

sábado, 1 de octubre de 2016

BREVEDAD


 He nacido hoy de madrugada viví mi niñez esta mañana y sobre el mediodía ya transitaba mi adolescencia Y no es que me asuste que el tiempo se me pase tan aprisa sólo me inquieta un poco pensar que tal vez mañana yo sea demasiado viejo para hacer lo que he dejado pendiente.

JOROSKA

sábado, 14 de mayo de 2016

Las cosas del campo





Cuando florecen las encinas hay que temblar. Se anuda la delicia en la garganta. Hay un estremecimiento y el árbol comienza a vestirse, y toda aquella dureza, se expresa en purísimo temblor, en goterones de ternura que la llenan toda, que la ponen como llovida de belleza, enmelada, soñadora, sauce sin río en el monte, con toda la fuerza de la encina y la melancolía del sauce.
Las encinas no se conocen a sí mismas cuando florecen. Componen una figura patética en el paisaje y teme uno que ni los pájaros ni los viandantes las tomen en serio y les suceda como a los gigantes enamorados que pierden el tino y el peso.




Luego quisiera uno guardar el momento, conservar el temblor, detener el fruto y quedarse para siempre bajo tanta gracia y brío. Pero las noches de primavera suelen destemplarse y no se puede prolongar el crepúsculo bajo una encina florecida. Vendrá el relente y nos herirá la espalda y habremos de abandonar tanta hermosura a la noche.

José Antonio Muñoz Rojas

Buenas Noches a todas las personas que comparten conmigo mis días!!!






martes, 1 de marzo de 2016

Los que mueren de verdad

Los que mueren de verdad son los que no viven. Los que se reprimen porque los asusta el qué dirán. Los que hacen descuentos a la felicidad. Los que se comportan siempre de la misma forma pensando que no se puede hacer nada diferente, los que piensan que amar es como una jaula, los que nunca cometen pequeñas locuras para reírse de sí mismos o de los demás. Mueren los que no saben pedir ni ofrecer ayuda.


domingo, 14 de febrero de 2016

Un hijo llevó a su padre a un restaurante

Un hijo llevó a su padre a un restaurante para disfrutar de una deliciosa cena. Su padre ya era bastante anciano, y por lo tanto, un poco débil también. Mientras comía, un poco de los alimentos caía de cuando en cuando sobre su camisa y su pantalón. Los demás comensales observaban al anciano con sus rostros distorsionados por el disgusto, pero su hijo permanecía en total calma.
Una vez que ambos terminaron de comer, el hijo, sin mostrarse ni remotamente avergonzado, ayudó con absoluta tranquilidad a su padre y lo llevó al sanitario. Limpió las sobras de comida de su arrugado rostro, e intentó lavar las manchas de comida de su ropa; amorosamente peinó su cabello gris y finalmente le acomodó los anteojos.
Al salir del sanitario, un profundo silencio reinaba en el restaurante. Nadie podía entender cómo es que alguien podía hacer el ridículo de tal manera. El hijo se dispuso a pagar la cuenta, pero antes de partir, un hombre, también de avanzada edad, se levantó de entre los comensales, y le preguntó al hijo del anciano: “¿No te parece que has dejado algo aquí? “



El joven respondió: “No, no he dejado nada”. Entonces el extraño le dijo:”Sí has dejado algo! ¡Haz dejado aquí una lección para cada hijo, y una esperanza para cada padre!” El restaurante entero estaba tan silencioso, que se podía escuchar cae un alfiler.
Uno de los mayores honores que existen, es poder cuidar de aquellos adultos mayores que alguna vez nos cuidaron también. Nuestros padres, y todos esos ancianos que sacrificaron sus vidas, con todo su tiempo, dinero y esfuerzo por nosotros, merecen nuestro máximo respeto. Si también sientes respeto hacia los adultos mayores, comparte esta historia con todos tus amigos.

miércoles, 13 de enero de 2016

Las cicatrices de la batalla

 Las lágrimas son un río que nos lleva a alguna parte. El llanto crea un río alrededor de la barca que transporta nuestra vida espiritual. Las lágrimas levantan la embarcación por encima de las rocas, por encima del terreno seco, y la transportan río abajo a un lugar nuevo y mejor. Existen océanos de lágrimas que las mujeres jamás han llorado, pues les han enseñado a llevarse a la tumba los secretos de su madre y su padre, de los hombres y la sociedad y los suyos propios. El llanto de una mujer siempre se ha considerado muy peligroso porque abre las cerraduras y los pestillos de los secretos que lleva dentro. Pero en realidad, por el bien del alma salvaje de la mujer, es mejor llorar.


 Para las mujeres las lágrimas son el comienzo de la iniciación en el Clan de la Cicatriz, esta tribu eterna de mujeres de todos los colores, naciones y lenguas que, a lo largo de los siglos, han sobrevivido a algo muy grande, lo hicieron con orgullo y lo siguen haciendo. Todas las mujeres tienen historias personales de tan vasto alcance y tan poderosas como el numen de los cuentos de hadas. Pero hay una clase de historia en particular que tiene que ver con los secretos de una Mujer, especialmente los que se asocian con la vergüenza; dichos secretos contienen algunas de las más importantes historias a las que una mujer puede dedicar su tiempo. Para la mayoría de las mujeres, estas historias secretas son sus propias historias personales, incrustadas, no como piedras preciosas en una corona sino más bien como negra grava bajo la piel del alma.

-Clarissa Pinkola Estés- 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Poema de Navidad

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Para las personas que Amo...a las personas que pasaron por mi vida de forma intensa y las personas que aunque pasamos momentos sencillos dejan un recuerdo agradable...hay una frase muy bonita que dice:No somos la coraza, somos la respiración...lo demás a ¡hay que dejar marchar...