jueves, 3 de noviembre de 2016

UN TROCITO DE TARTA


carminha nieves




Todos los días, si estamos atentos, aprendemos algo.  En los otros, está todo. Nuestros sueños, pensamientos, recuerdos, certidumbres, espejos de retazos de nuestras vidas. Desahogos,  quejas, maneras de vivir tan distintas e extrañas, así paso un poco de mis noches en la cafetería escuchando, un grupo de conocidos solamente somos, pero todos sentimos soledad e así juntos, la olvidamos.
Solamente dos horas, inmensidad de aprendizaje, sin maldad, sin lastimar a nadie comentamos acontecimientos de otros.
Es bueno, enriquecida en mí aprender constante, vengo para casa, intentando comprender a los demás.
Extraño es  como a  personas que conocemos no hace mucho tiempo, ponemos nuestro sentir sin mentiras y mostramos la dureza, la frustración, alegría, dolor, todo lo exponemos. Sin querer, sin darnos cuenta, ayudamos y somos ayudados. Es bueno. Es  algo que todos debíamos hacer.
En tiempos de antaño era normal  haber tertulias,  hoy  casi nadie las tiene,  cambiaran los hábitos, pero por felicidad, aun las tengo. Como Jesús entre doctores me siento, saben más que yo, pues son  todos  personas cultas, íntegras que viene de atrás con su vivencia, me la regalan, sin saberlo.
Los libros, mis compañeros de siempre, me han enseñado mucho, pero tienen siempre un poco de fantasía, normal, he leído miles, noches leyendo, me gustaba. Pero, oír ver en las fisionomías, lo que siente mientras hablan es distinto. Es mucho mejor.
Compartir nuestro tiempo con los demás  aunque sea poco, hace bien,  se habla de todo, desde política, hasta una pieza de teatro. Se habla de nuestra niñez, de la Familia, de amigos que ya se fueran, peripecias, coincidencias, una mezcla tan rica de contenido, que para mí es cerrar el día con llave de oro.

Resultado de imagen de un trocito de tarta


Por felicidad, soy abierta y sin querer, tengo una manera  tan sencilla de ser, que donde esté siempre termino  hablando con  todos y es curioso, no tienen edad específica, desde jóvenes  a mayores, sin distinción de estatuto social, al final quedamos casi amigos.
Es bueno cuando pasamos, ser saludados por gente, que del nada son parte de nuestra vida.
Lleno mi vida, con cosas que a algunos parecen   tonterías, no me importa, siento felicidad si alguien tiene el semblante cargado de preocupaciones y al final se marcha con una sonrisa.
Sin darme cuenta quizá quiera abrazar el mundo con un abrazo de amistad, oh quiera ser el mundo y que él me abrace, tanto da, si me siento útil e viva.
Dime tu que tuviste la bondad de leer, no me conocés, ¿verdad? E me has dado un poco de atención, seguro que no sabes el porqué. Pero ya tienes algo que criticar, en el buen sentido de la palabra e por minutos has pensado en mí.
Así somos, mezcla de curiosidad, por los otros. De donde sale la amistad, amor y alegría.
Es mi cumpleaños,  de mi tarta gigante un pedacito te regalo mundo triste e bello, donde todos podemos tener felicidad, si el hombre lo deja.
Oporto, 21 de Abril de 2013.

carminha nieves

sábado, 1 de octubre de 2016

BREVEDAD


 He nacido hoy de madrugada viví mi niñez esta mañana y sobre el mediodía ya transitaba mi adolescencia Y no es que me asuste que el tiempo se me pase tan aprisa sólo me inquieta un poco pensar que tal vez mañana yo sea demasiado viejo para hacer lo que he dejado pendiente.

JOROSKA

sábado, 14 de mayo de 2016

Las cosas del campo





Cuando florecen las encinas hay que temblar. Se anuda la delicia en la garganta. Hay un estremecimiento y el árbol comienza a vestirse, y toda aquella dureza, se expresa en purísimo temblor, en goterones de ternura que la llenan toda, que la ponen como llovida de belleza, enmelada, soñadora, sauce sin río en el monte, con toda la fuerza de la encina y la melancolía del sauce.
Las encinas no se conocen a sí mismas cuando florecen. Componen una figura patética en el paisaje y teme uno que ni los pájaros ni los viandantes las tomen en serio y les suceda como a los gigantes enamorados que pierden el tino y el peso.




Luego quisiera uno guardar el momento, conservar el temblor, detener el fruto y quedarse para siempre bajo tanta gracia y brío. Pero las noches de primavera suelen destemplarse y no se puede prolongar el crepúsculo bajo una encina florecida. Vendrá el relente y nos herirá la espalda y habremos de abandonar tanta hermosura a la noche.

José Antonio Muñoz Rojas

Buenas Noches a todas las personas que comparten conmigo mis días!!!






martes, 1 de marzo de 2016

Los que mueren de verdad

Los que mueren de verdad son los que no viven. Los que se reprimen porque los asusta el qué dirán. Los que hacen descuentos a la felicidad. Los que se comportan siempre de la misma forma pensando que no se puede hacer nada diferente, los que piensan que amar es como una jaula, los que nunca cometen pequeñas locuras para reírse de sí mismos o de los demás. Mueren los que no saben pedir ni ofrecer ayuda.


domingo, 14 de febrero de 2016

Un hijo llevó a su padre a un restaurante

Un hijo llevó a su padre a un restaurante para disfrutar de una deliciosa cena. Su padre ya era bastante anciano, y por lo tanto, un poco débil también. Mientras comía, un poco de los alimentos caía de cuando en cuando sobre su camisa y su pantalón. Los demás comensales observaban al anciano con sus rostros distorsionados por el disgusto, pero su hijo permanecía en total calma.
Una vez que ambos terminaron de comer, el hijo, sin mostrarse ni remotamente avergonzado, ayudó con absoluta tranquilidad a su padre y lo llevó al sanitario. Limpió las sobras de comida de su arrugado rostro, e intentó lavar las manchas de comida de su ropa; amorosamente peinó su cabello gris y finalmente le acomodó los anteojos.
Al salir del sanitario, un profundo silencio reinaba en el restaurante. Nadie podía entender cómo es que alguien podía hacer el ridículo de tal manera. El hijo se dispuso a pagar la cuenta, pero antes de partir, un hombre, también de avanzada edad, se levantó de entre los comensales, y le preguntó al hijo del anciano: “¿No te parece que has dejado algo aquí? “



El joven respondió: “No, no he dejado nada”. Entonces el extraño le dijo:”Sí has dejado algo! ¡Haz dejado aquí una lección para cada hijo, y una esperanza para cada padre!” El restaurante entero estaba tan silencioso, que se podía escuchar cae un alfiler.
Uno de los mayores honores que existen, es poder cuidar de aquellos adultos mayores que alguna vez nos cuidaron también. Nuestros padres, y todos esos ancianos que sacrificaron sus vidas, con todo su tiempo, dinero y esfuerzo por nosotros, merecen nuestro máximo respeto. Si también sientes respeto hacia los adultos mayores, comparte esta historia con todos tus amigos.

miércoles, 13 de enero de 2016

Las cicatrices de la batalla

 Las lágrimas son un río que nos lleva a alguna parte. El llanto crea un río alrededor de la barca que transporta nuestra vida espiritual. Las lágrimas levantan la embarcación por encima de las rocas, por encima del terreno seco, y la transportan río abajo a un lugar nuevo y mejor. Existen océanos de lágrimas que las mujeres jamás han llorado, pues les han enseñado a llevarse a la tumba los secretos de su madre y su padre, de los hombres y la sociedad y los suyos propios. El llanto de una mujer siempre se ha considerado muy peligroso porque abre las cerraduras y los pestillos de los secretos que lleva dentro. Pero en realidad, por el bien del alma salvaje de la mujer, es mejor llorar.


 Para las mujeres las lágrimas son el comienzo de la iniciación en el Clan de la Cicatriz, esta tribu eterna de mujeres de todos los colores, naciones y lenguas que, a lo largo de los siglos, han sobrevivido a algo muy grande, lo hicieron con orgullo y lo siguen haciendo. Todas las mujeres tienen historias personales de tan vasto alcance y tan poderosas como el numen de los cuentos de hadas. Pero hay una clase de historia en particular que tiene que ver con los secretos de una Mujer, especialmente los que se asocian con la vergüenza; dichos secretos contienen algunas de las más importantes historias a las que una mujer puede dedicar su tiempo. Para la mayoría de las mujeres, estas historias secretas son sus propias historias personales, incrustadas, no como piedras preciosas en una corona sino más bien como negra grava bajo la piel del alma.

-Clarissa Pinkola Estés- 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Poema de Navidad


Para las personas que Amo...a las personas que pasaron por mi vida de forma intensa y las personas que aunque pasamos momentos sencillos dejan un recuerdo agradable...hay una frase muy bonita que dice:No somos la coraza, somos la respiración...lo demás a ¡hay que dejar marchar...

domingo, 29 de noviembre de 2015

La Loba




 Hay una vieja que vive en un escondrijo del alma que todos conocen pero muy pocos han visto. Como en los cuentos de hadas de la Europa del este, la vieja espera que los que se han extraviado, los caminantes y los buscadores acudan a verla. Es circunspecta, a menudo peluda y siempre gorda, y, por encima de todo, desea evitar cualquier clase de compañía. Cacarea como las gallinas, canta como las aves y por regla general emite más sonidos animales que humanos. Podría decir que vive entre las desgastadas laderas de granito del territorio indio de Tarahumara. O que está enterrada en las afueras de Phoenix en las inmediaciones de un pozo. Quizá la podríamos ver viajando al sur hacia Monte Albán 3 en un viejo cacharro con el cristal trasero roto por un disparo. O esperando al borde de la autovía cerca de El Paso o desplazándose con unos camioneros a Morella, México, o dirigiéndose al mercado de Oaxaca, cargada con unos haces de leña integrados por ramas de extrañas formas. Se la conoce con distintos nombres: La Huesera, La Trapera y La Loba. La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos. Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar. 


Todos iniciamos nuestra andadura como un saco de huesos perdido en algún lugar del desierto, un esqueleto desmontado, oculto bajo la arena. Nuestra misión es recuperar las distintas piezas. Un proceso muy minucioso que conviene llevar a cabo cuando las sombras son apropiadas, pues hay que buscar mucho. La Loba nos enseña lo que tenemos que buscar, la fuerza indestructible de la vida, los huesos. La tarea de La Loba se podría considerar un cuento milagro, pues nos muestra lo que puede ser beneficioso para el alma. Es un cuento de resurrección acerca de la conexión subterránea con la Mujer Salvaje. Nos promete que, si cantamos la canción, podremos conjurar los restos psíquicos del alma salvaje y devolverle su forma vital por medio de nuestro canto. La Loba canta sobre los huesos que ha recogido. Cantar significa utilizar la voz del alma. Significa decir la verdad acerca del propio Poder y la propia necesidad, infundir alma a lo que está enfermo o necesita recuperarse. Y eso se hace descendiendo a las mayores profundidades del amor y del sentimiento hasta conseguir que el deseo de relación con el Yo salvaje se desborde para poder hablar con la propia alma desde este estado de ánimo. Eso es cantar sobre los huesos. No podemos cometer el error de intentar obtener de un amante este gran sentimiento de amor, pues el esfuerzo femenino de descubrir y cantar el himno de la creación es una tarea solitaria, una tarea que se cumple en el desierto de la psique.




Clarissa Pinkola Estés-

jueves, 19 de noviembre de 2015

Soltar



La palabra soltar tiene grandes implicaciones emocionales, se ve y se escucha tan sencilla de decir, “suéltalo” “no pasa nada” pero en el fondo claro que pasa y eso que nos pasa nos mueve toda la existencia. El soltar implica dejar las manos libres, abiertas es como meterlas al agua que fluye, no se puede detener nada sigue su camino y si se detiene corremos el riesgo de quedarnos anclados en algún lugar que puede ser cómodo, pero a final de cuentas anclado.
A veces soltar duele, duele dejar atrás situaciones vividas al lado de seres que nos acompañaron en algún trayecto de nuestra vida, pero fueron puestas ahí para enseñarnos lo que necesitábamos aprender en ese momento ni antes ni después. Es importante cerrar ese ciclo darles las gracias a esas personas, situaciones por todo lo aprendido y continuar con el camino.
Soltar implica crecer y crecer implica vivir, y vivir es arriesgarte a vivir lo que venga en tu vida. Es importante recibir con los brazos abiertos todo lo que llegue a nuestra vida, sin anclarlo y crecer juntos de la mano dejando un espacio de libertad en cada uno de nosotros.
 Gaby

sábado, 14 de noviembre de 2015

Grito ¡Paz!

 Poema de Rafael Alberti
“Lo grito aquí: ¡Paz! Y lo grito
llenas de llanto las mejillas.
¡Paz, de pie! ¡Paz! ¡Paz, de rodillas!
¡Paz hasta el fin del infinito!
No otra palabra, no otro acento
ni otro temblor entre las manos.
¡Paz solamente! ¡Paz, hermano!
Amor y paz como sustento.”

miércoles, 21 de octubre de 2015

AL BORDE

AL BORDE (Cara a cara con el cáncer).
He sentido ganas de dormir y no despertar
Liberarme así de un miedo atroz, interminable
He deseado que mi mundo se apagara de golpe

Para acallar preguntas sin respuestas
He visto como de golpe se escapaba el mañana
Quedando tan solo un presente frío e incierto
He llorado a escondidas mi desesperanza
Incapaz de hallar una razón para seguir luchando
Me he encontrado de puntillas al borde del abismo
Y sintiendo el frío aliento de la bestia en mi nuca...


Hasta que.............
Unas amorosas manos acariciaron mis dudas
Tornando la incertidumbre en serena paz
Hasta que..............
El inocente y cálido sonido de unas voces infantiles
Removieron las fuerzas que anidan en mi interior
Hasta que...............
La dulce melodía del cariño llego a mis oídos
Despertando energías, espabilando razones
Ahora.........
Me he mirado al espejo de la verdad con rabia
Y le he dicho adiós a las lágrimas desangeladas
A la tristeza, al desconsuelo, al sin vivir
Ahora……….
Van quedando atrás los momentos oscuros, sombríos
Y ante mi aparece la ilusión la tranquilidad
Ahora..............
Sé que aunque una rama del árbol se ha roto
Con la savia de la voluntad haremos brotar mil más
Ahora..............
Quiero saborear cada segundo de mi existencia
Y dormir con ese regusto a vida en el paladar

-Ramón Merino-(porore)

Mi Gran Apoyo y Pensamiento a toda Persona que Vive en Lucha con la Enfermedad con mucho Cariño!!!

domingo, 18 de octubre de 2015

Petición

Libre dentro de una prisión, porque la libertad aún sigue siendo lo que más aprecio en la vida. Claro que eso me llevó a beber vinos que no me gustaron, hacer cosas que no debería haber hecho, y que no volveré a repetir, a tener muchas cicatrices en mi cuerpo y en mi alma, a herir a alguna gente, a cual acabaré pidiendo perdón, en una época en la que comprendí que podía hacer cualquier cosa, excepto forzar a otra persona a seguirme en mi locura, en mi sed de vivir.


 No me arrepiento de los momentos en los que sufrí, llevo mis cicatrices como si fueran medallas, sé que la libertad tiene un precio alto, tan alto como el precio de la esclavitud; la única diferencia es que pagas con placer y con una sonrisa, incluso cuando es una sonrisa manchada de lágrimas.
-Paulo Coelho-

domingo, 4 de octubre de 2015

La Invitación


No me interesa saber cómo te ganas la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con encontrar lo que tu corazón anhela.
No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa qué planetas están en cuadratura con tu Luna.
Quiero saber si has llegado al centro de tu propia tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has marchitado y cerrado por miedo a nuevos dolores.
Quiero saber si puedes vivir con el dolor, el mío o el tuyo, sin tratar de disimularlo, de atenuarlo o de remediarlo.
Quiero saber si puedes experimentar con plenitud la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con frenesí sin que tu prudencia te llame a ser cuidadoso, a ser realista, a recordar las limitaciones propias de nuestra condición humana.


No me interesara saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otra persona para ser fiel a ti mismo; si podrías soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma; si eres capaz de ser desleal y, por lo tanto, digno de confianza.
Quiero saber si puedes ver la belleza, aun cuando no sea agradable, cada día, y si puedes hacer que tu propia vida surja de su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y de pie en la orilla del lago gritarle a la luna llena: "¡Sí, yo puedo, yo puedo!".
No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de aflicción y desesperanza, agotado y magullado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.
No me interesa saber a quién conoces, ni cómo llegaste hasta aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo y no lo rehuirás.
No me interesa saber ni dónde, ni cómo, ni con quién estudiaste. Quiero saber lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo y si en verdad aprecias tu propia compañía en los momentos de vacío.
Oriah Mountain Dreamer

domingo, 6 de septiembre de 2015

No sabía que decir...



Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo.
Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.
-Jonh Green-


miércoles, 5 de agosto de 2015

Contemplas escenas vividas




Hay momentos que creías perdidos, pero que, sin querer, recuperas. Aquel gesto que la ausente repetía a menudo, la forma de mover su pelo, la sonrisa en los ojos o en la comisura de los labios. Unas frases que dijo, en una ocasión, y que sirven para que el recuerdo se perfile.
Hay situaciones que habías borrado y que se presentan en forma de secuencia en el pensamiento. Entonces tú eres un espectador,contemplas escenas vividas, cuando participabas en ellas de lleno.


Todo ello te pesa en el cerebro, te tiemblan las sienes. Tienes la sensación de que no vas a poder soportar la insistencia de los recuerdos. Por otra parte-contradicciones inútiles-, no quieres que el sentimiento muera. ¿Qué quedará del amor, si permites que huya? Lo descubres con un temblor en el corazón y piensas que debes preservarlo. Entonces cambias de actitud. Te esfuerzas para que las cosas que formaron parte de la vida de la otra persona se instalen en tu vida. Miras su retrato y piensas que no quieres olvidar sus rasgos.

-Maria de la Pau Janer-



El abuelo




Mi abuelo tenía los huesos y el corazón de cristal. Los huesos le anunciaban el mal tiempo, cuándo iban a venir vientos y lluvias. El corazón llevaba años callando, temeroso por romperse en cualquier movimiento. Lo adiviné observando sus gestos de hombre miedoso que sabe hasta qué extremo la vida duele. Aquella existencia, que se había imaginado generosa cuando era un médico joven, pero muy pronto descubrió que era adversa.
Lo he imaginado a menudo: hay dolores que son punzadas. Nos deshojan la piel como si fuéramos las ramas de un árbol en primavera, hasta que no queda más que el esqueleto del árbol florido. Suelen ser hirientes y rápidos. La intensidad es proporcional a lo que dura: a más breves, más intensos. Tras el aguijón inicial mueren, y dejan un recuerdo poco grato.


Hay otros dolores que tienen ritmos larguisímos. Se instalan en nuestro cuerpo y lo transforman. Llegan a confundirse con el aliento, con las huellas que marcan en el suelo, con nuestra sombra. Cuando el dolor alcanza nuestra sombra, todo es inútil. No valen los esfuerzos para vencerlo, porque tan sólo sabremos enmascararlo. Daremos con un disfraz que nos ayude a convivir con él, que permita que paseemos por las calles sin llamar mucho la atención, que tengamos un aspecto vulgar, que nadie pueda confundirnos.

-Maria de la Pau Janer-

viernes, 3 de abril de 2015

SUEÑOS DE SEMILLA

En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una
semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de
potencialidades.
...Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia
vida en proceso de desarrollo.
En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después.
Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil,
absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje,
llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.
Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son
los sueños secretos.
Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar,
echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles.
Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que
oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños
semilla.
Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en
cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los
dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos
enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. 
Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez
cegadora.


Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos... Y un día, mientras
transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros
sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas
gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y
nuestro futuro.
Nada hay que temer,... una sabiduría interior las acompaña... porque cada
semilla sabe... cómo llegar a ser árbol...
-Jorge Bucay-

domingo, 29 de marzo de 2015

Jesús El Nazareno

* A JESÚS NAZARENO

En la Capilla de Jesús
de la iglesia del Convento,
abre las puertas, Señor,
que, de rodillas, te pido
que me des tu bendición.

Ya se abren todas las puertas
de nuestro convento chiquito,
que va a salir a la calle
Nuestro Señor Jesucristo.

Ya repican las campanas
y Jesús saliendo está,
a las seis de la mañana,
al mando del capataz,
cuando el sol ya despuntaba.

Capataz, llévalo por buen sendero,
que no se vaya a caer,
que va cargado con la cruz,
y le están sangrando los pies.

Para el paso, capataz,
con gran cuidado y esmero,
la cruz le puede dañar
en la herida que le sangra
a Jesús el Nazareno.

Costaleros, que lleváis
a Nuestro Padre Jesús,
llevadlo poquito a poco,
que, con el peso de la cruz. ,
le vaya a sangrar el hombro

Sin aliento y sin fuerzas,
le están sangrando los pies,
llevadlo pasito a paso,
que no se vaya a caer.

Te quemaron sin piedad,
Padre Jesús Nazareno,
y resurgiste otra vez
de aquella bendita imagen
que no volveremos a ver.

Aquel rostro tan hermoso,
y aquel cutis tan divino,
con su mirada tan fija,
y unas manos tan bellas
que tenía aquel Jesús...

Que quemaron tu figura
unos verdugos malvados;
no tuvieron compasión
aquellos hombres envenenados;
no tuvieron compasión
de quemar tu sagrada imagen,
siendo tú el hijo de Dios.

Caminando va Jesús
y las fuerzas le faltaban,
y los verdugos judíos
con mas saña lo azotaban.

Una Cruz larga y pesada
a Jesús le entregaban,
y, con fatiga y dolor,
solo, solito, solo,
al Calvario se marchó.

Una pesada cruz
en tus hombros te cargaron,
y te escupen en la cara
esos judíos malvados.

Una divina saeta
un saetero cantaba,
y era tanta su emoción,
que Jesús lo escuchaba
y lloraba de dolor.

Desde el convento se oía
el cantar de la saeta,
que, en su letra, le decía:
” Padre Jesús Nazareno,
no me dejes en la “vía”.

A ti, Padre Nazareno,
te pido de corazón
que, si muero algún día,
me lleves contigo al Cielo
para hacerte compañía.

Si Dios la vida me dio,
Padre Jesús Nazareno,
dame tú la bendición
para cantarte esta saeta
que me sale del corazón.

En la calle de la Amargura
Jesús tres veces cayo;
un hombre lo levantó,
y se le acercaba María,
llena de pena y dolor.

En tus espaldas te azotaban,
y en la cara te escupían,
caminando con la Cruz,
con dolor tú lo sufrías.

Los judíos azotaban
a nuestro Padre Jesús,
y, después lo atormentaban,
y lo cargaban con la Cruz.

No azotéis mas a Jesús,
infames y crueles judíos,
que camina con la Cruz,
con humildad y dolor,
sin haberlo comprendido.

¿Qué tienes tú, Padre mío,
mi adorado Jesús,
que tanto te adora la Puebla,
cuando caminas sin fuerzas,
cargaíto con la cruz?

Sudoroso y ensangrentado
camina mí buen Jesús;
los judíos lo azotaban,
y lo enclavan en la Cruz.

Sufriendo y ensangrentado
va Nuestro Padre Jesús,
las fuerzas le van faltando,
ya no puede con la cruz,
y un hombre le va ayudando.

Un hombre le va ayudando
a Nuestro Padre Jesús,
que, sin fuerzas y destrozado,
camina bajo la cruz.

Fuiste inocente cordero
que, cabalgando con la cruz,
te insultaban y te azotaban,
y, ya casi sin aliento,
un hombre te ayudaba.

Las piedras que había en el suelo
a Jesús paso le daban,
con sus pies ensangrentados,
todos llenitos de llagas,
que, cargado con la cruz,
el Cirineo le ayudaba.

Tu sangre brota con pena,
Padre mío Nazareno,
y te chorrea por la cara;
siendo tan santo y tan bueno,
esos injustos judíos,
¡qué mala muerte te dieron!

Una rosa y un clavel
a tu paso se abrazaron,
al ver tu rostro divino,
sudoroso y ensangrentado.

Vas cargado con el madero,
lirio del monte divino,
siendo tú el rey del mundo entero;
¡guíame por el camino!
¡ilumíname el sendero!

Viernes Santo en la tarde,
las campanas no tocaban,
porque a Nuestro Padre Jesús
a la cruz lo condenaban.