domingo, 6 de julio de 2014

Descubrir

Habría querido cogerlas al vuelo y no dejarlas escapar. Hay mentiras pequeñas que cuesta adivinar. Hay otras que se perciben nada más ser pronunciadas. Son contundentes, precisas; no admiten ni el consuelo de la duda. Hay interrogantes que nos ayudan a sobrevivir; porque son menos duros que la verdad.
Las reacciones del amor son complejas, sirven para definirnos. Describen cómo somos, cuál es nuestra capacidad de movimiento. Dana se sorprendía de si misma. Nunca habría creído que sería capaz de protagonizar hechos insólitos, de experimentar reacciones ilógicas, de actuar con incoherencia. Tenía la impresión de que deliraba.
Se había convertido en una criatura imprevisible, que actuaba a partir de impulsos concretos. ¿Dónde estaban la razón y sus designios? Se había f
undido, inesperadamente, en el aire.
-Maria  de la Pau Janer-


domingo, 8 de junio de 2014

Hay escenas

Se decía que la vida es ir encontrando gente, personas que incorporamos a la existencia. Aportamos deseo y energía.
Nos gustaría que nos acompañaran siempre, que estuvieran a nuestro lado. Poco a poco, se impone la pérdida. Aquellas presencias se borran de nuestro panorama vital. Algunas se van sin quererlo, cuando la muerte se las lleva. Otras se van porque deciden dejarnos. A veces, parten si nosotros las echamos, desterrándolas. Cada persona que nos ha importado es como una estación de tren. Querríamos quedarnos, abandonar nuestro camino, pero la vida nos impone una rueda absurda. Continuamos la ruta hacia otra estación, con la esperanza de que sea la definitiva. No suele serlo, y acumulamos el desencanto, la añoranza.
-María De La Pau Janer-
                                      
                                  

sábado, 31 de mayo de 2014

Dispuesto a partir

En el aeropuerto, hay un mundo que transcurre a su alrededor a pesar del gesto de indiferencia con que él lo observa. Existe paralelo a la vida real, pero no se confunde con ella, porque tiene ritmos propios. Es un universo de idas y venidas, de rostros que se cruzan un instante, sin que nadie se esfuerce por retener los rasgos de los demás. Alguien que no tiene nombre ni historia, que desaparecerá hacia destinos que no importan. Hay una sensación de provisionalidad. Cualquier impresión resulta efímera, como un soplo de aire que se lleva los recuerdos, las imágenes, aquel deseo incipiente. Todos están de paso, con el pensamiento en un lugar distinto, con la certeza fe que habitan en paréntesis momentáneo, una parada forzosa antes de continuar la vida. Hay  muchas historias que empiezan o acaban. Los reencuentros y las despedidas se suceden, como secuencias robadas de una película. Aquella pareja que se dice adiós mientras los dos intuyen que no volverán a verse. Otra pareja se abraza con la percepción de que el mundo se para. Mujeres y hombres que cruzan caminos sin mirarse. El azar les da la oportunidad de un encuentro que desaprovechan. Tal vez hacen lo correcto, quizá se equivocan.
                                          -María De La Pau Janer-


miércoles, 21 de mayo de 2014

¿Qué se siente?


Es duro quedarse siempre atrás. Espero a Henry; no sé dónde está y me pregunto si se encontrará bien. Es duro ser la que se queda.
Me mantengo ocupada. El tiempo transcurre más deprisa de ese modo.
Me voy a dormir sola, y sola me despierto. Doy paseos. Trabajo hasta agotarme. Observo el viento juguetear con los escombros que arrastran el invierno bajo la nieve. Todo parece simple hasta que piensas en ello. ¿Por qué la ausencia intensifica el amor?
Hace mucho tiempo los hombres salían al mar, y las mujeres los esperaban, junto a la orilla, escrutando el horizonte para divisar el barco. Ahora yo espero a Henry. Él se desvanece sin quererlo, de repente. Yo lo espero; y cada momento de esa espera lo percibo como un año, como una eternidad. Cada momento resulta tan lento y transparente como el cristal. A través de cada instante puede ver infinitos instantes alienados, aguardando.
¿Por qué se ha marchado a donde yo no puedo seguirlo?
-Audrey Niffenegger-



viernes, 2 de mayo de 2014

El amor después del amor

Vendrá, un tiempo
en que, con gran júbilo,
nos saludaremos a nosotros mismos
ante nuestra propia puerta, ante nuestro propio espejo,
y con una sonrisa ambos agradeceremos la bienvenida del otro.

Y diremos, siéntate. Come.
Volverás a amar al extraño que fue tu yo.
Ofrécele vino. Obséquiale con pan. Devuélvele tu corazón,
a ese otro yo, al extraño que te ha amado

toda la vida, al cual ignoraste
por otro, que te conoce desde el fondo del alma.
Coge las cartas de amor que guardas en la estantería,

las fotografías, las notas desesperadas,
arranca tu propia imagen del espejo.
Siéntate. Festeja tu vida...

-Derek Walcott-


lunes, 28 de abril de 2014

Estoy vivo

Una inmensa sensación de calma interior me invadió. Sentí una especie de presencia a mi lado. Miré y vi el rostro de mi Muerte; no era la muerte que yo había sufrido momentos antes, la muerte creada por mis terrores y por mi imaginación, sino la verdadera Muerte, amiga y consejera, que no me dejaría ser cobarde ni un solo día de mi vida. A partir de ahora, ella me ayudaría . No permitiría que yo dejara para más adelante todo aquello que podía vivir ahora. No me dejaría huir de las luchas de la vida, y me ayudaría afrontar el Buen Combate. Nunca más, en momento alguno, me sentiría ridículo al hacer cualquier cosa. Por que allí estaba ella, diciendo que cuando me tomará de las manos para viajar  a otros mundos, no debería cargar conmigo el mayor pecado de todos: EL ARREPENTIMIENTO...
-Paulo Coelho-


Jesús



Yo no estoy clavado a esta cuz y tampoco te veo ahí.

Esta cruz está vacía y así debe permanecer para siempre, por que el tiempo de la Muerte ya pasó y un dios resucita ahora dentro de mí. Esta cruz era el símbolo del Poder infinito que todos nosotros tenemos clavado y muerto por el hombre. Ahora este Poder renace a la vida, el mundo está a salvo y soy capaz de obrar Milagros. Porque recorrí el camino de las personas comunes y en ellas descubrí Tú propio secreto. También Tú recorriste el camino de las personas comunes. Viniste a enseñar todo lo que éramos capaces y nosotros no quisimos aceptar. Nos  mostraste que el Poder y la Gloria estaban al alcance de todos, y esta súbita visión de nuestra capacidad fue demasiado para nosotros. Te crucificamos porque somos ingratos con el Hijo de Dios, pero también por que teníamos miedo de aceptar nuestra propia capacidad. Con el tiempo y la tradición, volviste a ser sólo una divinidad distante y nosotros retornamos a nuestro destino de hombres.

-Paulo Coelho-