domingo, 29 de noviembre de 2015

La Loba




 Hay una vieja que vive en un escondrijo del alma que todos conocen pero muy pocos han visto. Como en los cuentos de hadas de la Europa del este, la vieja espera que los que se han extraviado, los caminantes y los buscadores acudan a verla. Es circunspecta, a menudo peluda y siempre gorda, y, por encima de todo, desea evitar cualquier clase de compañía. Cacarea como las gallinas, canta como las aves y por regla general emite más sonidos animales que humanos. Podría decir que vive entre las desgastadas laderas de granito del territorio indio de Tarahumara. O que está enterrada en las afueras de Phoenix en las inmediaciones de un pozo. Quizá la podríamos ver viajando al sur hacia Monte Albán 3 en un viejo cacharro con el cristal trasero roto por un disparo. O esperando al borde de la autovía cerca de El Paso o desplazándose con unos camioneros a Morella, México, o dirigiéndose al mercado de Oaxaca, cargada con unos haces de leña integrados por ramas de extrañas formas. Se la conoce con distintos nombres: La Huesera, La Trapera y La Loba. La única tarea de La Loba consiste en recoger huesos. Recoge y conserva sobre todo lo que corre peligro de perderse. Su cueva está llena de huesos de todas las criaturas del desierto: venados, serpientes de cascabel, cuervos. Pero su especialidad son los lobos. Se arrastra, trepa y recorre las montañas y los arroyos en busca de huesos de lobo y, cuando ha juntado un esqueleto entero, cuando el último hueso está en su sitio y tiene ante sus ojos la hermosa escultura blanca de la criatura, se sienta junto al fuego y piensa qué canción va a cantar. 


Todos iniciamos nuestra andadura como un saco de huesos perdido en algún lugar del desierto, un esqueleto desmontado, oculto bajo la arena. Nuestra misión es recuperar las distintas piezas. Un proceso muy minucioso que conviene llevar a cabo cuando las sombras son apropiadas, pues hay que buscar mucho. La Loba nos enseña lo que tenemos que buscar, la fuerza indestructible de la vida, los huesos. La tarea de La Loba se podría considerar un cuento milagro, pues nos muestra lo que puede ser beneficioso para el alma. Es un cuento de resurrección acerca de la conexión subterránea con la Mujer Salvaje. Nos promete que, si cantamos la canción, podremos conjurar los restos psíquicos del alma salvaje y devolverle su forma vital por medio de nuestro canto. La Loba canta sobre los huesos que ha recogido. Cantar significa utilizar la voz del alma. Significa decir la verdad acerca del propio Poder y la propia necesidad, infundir alma a lo que está enfermo o necesita recuperarse. Y eso se hace descendiendo a las mayores profundidades del amor y del sentimiento hasta conseguir que el deseo de relación con el Yo salvaje se desborde para poder hablar con la propia alma desde este estado de ánimo. Eso es cantar sobre los huesos. No podemos cometer el error de intentar obtener de un amante este gran sentimiento de amor, pues el esfuerzo femenino de descubrir y cantar el himno de la creación es una tarea solitaria, una tarea que se cumple en el desierto de la psique.




Clarissa Pinkola Estés-

jueves, 19 de noviembre de 2015

Soltar



La palabra soltar tiene grandes implicaciones emocionales, se ve y se escucha tan sencilla de decir, “suéltalo” “no pasa nada” pero en el fondo claro que pasa y eso que nos pasa nos mueve toda la existencia. El soltar implica dejar las manos libres, abiertas es como meterlas al agua que fluye, no se puede detener nada sigue su camino y si se detiene corremos el riesgo de quedarnos anclados en algún lugar que puede ser cómodo, pero a final de cuentas anclado.
A veces soltar duele, duele dejar atrás situaciones vividas al lado de seres que nos acompañaron en algún trayecto de nuestra vida, pero fueron puestas ahí para enseñarnos lo que necesitábamos aprender en ese momento ni antes ni después. Es importante cerrar ese ciclo darles las gracias a esas personas, situaciones por todo lo aprendido y continuar con el camino.
Soltar implica crecer y crecer implica vivir, y vivir es arriesgarte a vivir lo que venga en tu vida. Es importante recibir con los brazos abiertos todo lo que llegue a nuestra vida, sin anclarlo y crecer juntos de la mano dejando un espacio de libertad en cada uno de nosotros.
 Gaby

sábado, 14 de noviembre de 2015

Grito ¡Paz!

 Poema de Rafael Alberti
“Lo grito aquí: ¡Paz! Y lo grito
llenas de llanto las mejillas.
¡Paz, de pie! ¡Paz! ¡Paz, de rodillas!
¡Paz hasta el fin del infinito!
No otra palabra, no otro acento
ni otro temblor entre las manos.
¡Paz solamente! ¡Paz, hermano!
Amor y paz como sustento.”

miércoles, 21 de octubre de 2015

AL BORDE

AL BORDE (Cara a cara con el cáncer).
He sentido ganas de dormir y no despertar
Liberarme así de un miedo atroz, interminable
He deseado que mi mundo se apagara de golpe

Para acallar preguntas sin respuestas
He visto como de golpe se escapaba el mañana
Quedando tan solo un presente frío e incierto
He llorado a escondidas mi desesperanza
Incapaz de hallar una razón para seguir luchando
Me he encontrado de puntillas al borde del abismo
Y sintiendo el frío aliento de la bestia en mi nuca...


Hasta que.............
Unas amorosas manos acariciaron mis dudas
Tornando la incertidumbre en serena paz
Hasta que..............
El inocente y cálido sonido de unas voces infantiles
Removieron las fuerzas que anidan en mi interior
Hasta que...............
La dulce melodía del cariño llego a mis oídos
Despertando energías, espabilando razones
Ahora.........
Me he mirado al espejo de la verdad con rabia
Y le he dicho adiós a las lágrimas desangeladas
A la tristeza, al desconsuelo, al sin vivir
Ahora……….
Van quedando atrás los momentos oscuros, sombríos
Y ante mi aparece la ilusión la tranquilidad
Ahora..............
Sé que aunque una rama del árbol se ha roto
Con la savia de la voluntad haremos brotar mil más
Ahora..............
Quiero saborear cada segundo de mi existencia
Y dormir con ese regusto a vida en el paladar

-Ramón Merino-(porore)

Mi Gran Apoyo y Pensamiento a toda Persona que Vive en Lucha con la Enfermedad con mucho Cariño!!!

domingo, 18 de octubre de 2015

Petición

Libre dentro de una prisión, porque la libertad aún sigue siendo lo que más aprecio en la vida. Claro que eso me llevó a beber vinos que no me gustaron, hacer cosas que no debería haber hecho, y que no volveré a repetir, a tener muchas cicatrices en mi cuerpo y en mi alma, a herir a alguna gente, a cual acabaré pidiendo perdón, en una época en la que comprendí que podía hacer cualquier cosa, excepto forzar a otra persona a seguirme en mi locura, en mi sed de vivir.


 No me arrepiento de los momentos en los que sufrí, llevo mis cicatrices como si fueran medallas, sé que la libertad tiene un precio alto, tan alto como el precio de la esclavitud; la única diferencia es que pagas con placer y con una sonrisa, incluso cuando es una sonrisa manchada de lágrimas.
-Paulo Coelho-

domingo, 4 de octubre de 2015

La Invitación


No me interesa saber cómo te ganas la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con encontrar lo que tu corazón anhela.
No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa qué planetas están en cuadratura con tu Luna.
Quiero saber si has llegado al centro de tu propia tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has marchitado y cerrado por miedo a nuevos dolores.
Quiero saber si puedes vivir con el dolor, el mío o el tuyo, sin tratar de disimularlo, de atenuarlo o de remediarlo.
Quiero saber si puedes experimentar con plenitud la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con frenesí sin que tu prudencia te llame a ser cuidadoso, a ser realista, a recordar las limitaciones propias de nuestra condición humana.


No me interesara saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otra persona para ser fiel a ti mismo; si podrías soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma; si eres capaz de ser desleal y, por lo tanto, digno de confianza.
Quiero saber si puedes ver la belleza, aun cuando no sea agradable, cada día, y si puedes hacer que tu propia vida surja de su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y de pie en la orilla del lago gritarle a la luna llena: "¡Sí, yo puedo, yo puedo!".
No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de aflicción y desesperanza, agotado y magullado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.
No me interesa saber a quién conoces, ni cómo llegaste hasta aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo y no lo rehuirás.
No me interesa saber ni dónde, ni cómo, ni con quién estudiaste. Quiero saber lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo y si en verdad aprecias tu propia compañía en los momentos de vacío.
Oriah Mountain Dreamer